Llámame Por Tu Nombre (André Aciman)



Terminé Llámame Por Tu Nombre. Cumplí mi promesa interna de leer el libro antes de ver la película. Lo admito me tomó tiempo, ya saben, temas de horarios, el trabajo y cosas de la vida, pero también porque quise prestarle atención. Este no es un libro light, es una lectura para tomar con tiempo, repetir páginas, que te atrapa y llega a lo más profundo de tus emociones.

No voy a entrar en detalles sobre la historia, para este momento la mayoría ya han estado familiarizados o al menos tienen una idea de lo que se trata. Esta tampoco es una reseña sobre la historia, de resaltar la manera como está escrita o para profundizar en los personajes. Esto lo escribí porque pocos libros logran conectarte y llevarte a revivir los momentos de felicidad, dolor, pasión,  deseo o tristeza como lo logra esta historia.

Desde las primeras páginas Elio ya no era un simple personaje. Yo era Elio. Pero al avanzar también fui Oliver. Yo viví esas historias, me conecté con los pensamientos, con la inseguridad, con el deseo, con las ganas de estar con alguien, con esa idea de querer olvidar y que todo fuera más fácil, pero en especial de esa emoción, de la pasión y esas dudas que sentimos por alguien y que hacen que seamos contradictorios en nuestros sentimientos. Quiero, pero no quiero, pero realmente si quiero. 

Fue el erotismo, ese sentimiento de desear tanto a una persona, de sentirnos humanos con cada emoción que nos toca mientras cada parte de nuestro cuerpo se pierde en un torbellino de sentimientos. No se trata de una historia gay, se trata de la historia de una relación, de una amistad, de un amor, de un deseo (ya sé que he repetido mucho la palabra deseo, pero es una de las que se me ha quedado plasmada en la mente con el libro). Al final todo se trata de momentos. De los momentos que viven nuestros protagonistas, de los momentos que nos hacen vivir mientras leemos su historia y de los momentos que nos hacen recordar de nuestras vidas propias. Esos momentos que de uno u otro modo se convierten en inolvidables.


Con respecto a la música que me acompañó durante la lectura, realmente no hubo un estilo o un disco que fuera el ideal. Por algunos momentos fue bonito escuchar el soundtrack de la película, en otros simplemente buscar una playlist relajada especial para lectura que me permitiera hundirme en la historia. En algún momento de fondo sonó el álbum Common Reaction de Uh Huh Her, aunque al comienzo no es precisamente el álbum que pensaría para este tipo de lectura, al sonar Wait Another Day me llevó a esa idea de recorrer caminos y de esperar el día para amar a esa persona. Fue como la canción perfecta, pero el álbum también tiene ese momento de dudas, de miedos, de querer salvar a alguien. Este álbum al final logró una conexión personal y que pude asociar en algunos momentos con la historia.

Otro álbum que disfruté mientras leí este libro fue Melodrama de Lorde. Hay tantas emociones en ese álbum, tantas historias, tantas frustraciones, que fue bueno escucharlo en los momentos en los que repasaba algunas de las páginas.

El siguiente pasó será ver la película. Quiero verla ya. Espero que me haga sentir todo lo que cada página de este libro me hizo sentir.






No hay comentarios:

Con la tecnología de Blogger.