Recordando The ABBA Generation de A*Teens

8/17/2021

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Hay algo que nos caracterizó a todos en la adolescencia (y aplica para cualquiera de las generaciones), es que defendemos a capa y espada a nuestros artistas favoritos y en la mayoría de casos es una pasión que llevamos hasta nuestra edad adulta. Este fue uno de los pensamientos que llegaron a mi mente al dar play a The Abba Generation de A*Teens y al primer beat cuando sonó Mamma Mia.

Hay algo curioso con A*Teens. Siempre hablo de ellos porque son mi grupo pop favorito desde mi niñez, pero me he encontrado con pocas personas en mi vida que en realidad conozcan varias de sus canciones, de hecho siempre la referencia principal es decir "los que hacían canciones de ABBA" y es por eso que quise recordar específicamente este álbum, porque es el más recordado dentro de un público general que no necesariamente fue fan o un oyente frecuente de su música.

Decidí escuchar The Abba Generation de principio a fin. No me molesta hacerlo, de hecho lo hago muy seguido aunque no sea mi álbum favorito. Escribo esta entrada con el álbum de fondo, dándole banda sonora a la noches frías de Bogotá (que parecen ser más frías de lo acostumbrado). No hay mucha gente fuera del barrio y parece que soy el único en el edificio con la música en volumen alto. Ginebra (mi perrita adoptada) se acuesta al lado mío, mientras estoy en el sofá inspirándome al ritmo de melodías de ABBA cantadas por adolescentes.

Justamente escuchar The Abba Generation de adulto me lleva a ese pensamiento de saber que es un álbum cantado por adolescentes, con letras sobre relaciones complicadas, las etapas del amor, los conflictos de pareja, el divorcio, al ritmo de sonidos techno y eurodance, que llegarían a millones de oídos de otros adolescentes que ni idea tenían de vivir algunas de esas emociones, pero que cantaron a todo pulmón estas melodías por años, hasta crecer, descubrir la música de ABBA y, por ejemplo yo a mis 34 años, finalmente poder entender e identificarme con canciones cómo The Name of the Game o Knowing Me, Knowing You.

Este es un álbum que logró enloquecer a millones adolescentes pop y del cuál los más rebeldes se alejaban. El concepto colorido, con ropa brillante, coreografías extravagantes y el encanto de adolescentes que las madres adoran ver en los artistas que escuchan sus hijos, mezclado con canciones clásicas, conocidas, cuyas melodías podían ser reconocidas por nuestros padres, tíos o abuelos, era una fórmula ganadora, una que comercialmente se podía explotar. 

Yo defendí The Abba Generation por años, de hecho aún lo hago, y es por eso que es muy interesante poder escuchar de adulto la música de la niñez/adolescencia.


¿Qué puedo decir hoy de este álbum? El Charlie de 12 años que vive en mi interior sigue pensando que es un álbum lleno de buena energía, para bailar e incluso puede llegar a decir que algunas de las canciones suenan adelantadas a su tiempo. El Charlie de 34 años (f*ck, estoy viejo), piensa algo diferente, porque si bien todo es cuestión de gustos, es inevitable pensar cómo los años, la evolución de la música y el entendimiento que uno ya tiene de la industria musical te puede hacer pensar de manera diferente (sin cambiar el sentimiento). The Abba Generation al final es un producto creado a partir de tendencias de consumo de los adolescentes. 4 jóvenes con looks modernos y atractivos, que saben bailar, cantando al ritmo de melodías pegadizas y un catálogo modernizado de canciones clásicas. El álbum se armó al ritmo de ese europop, techno y música dance de finales de los 90, estaba creado para seguir una tendencia. Suecia se había convertido en un exportador de melodías pop, Max Martin comenzaba a darse a conocer creando canciones que se convertirían en clásicos pop, Robyn había comenzado a dejar una huella tan grande que ejecutivos se inspirarían en ella para crear el concepto que hizo que Britney Spears se convirtiera en una princesa pop y no olvidemos que años antes que A*Teens surgiera, Ace of Base dominó las listas a nivel mundial. The Abba Generation es el punto intermedio, de hecho cuando escucho su versión de One of Us es inevitable pensar en esa influencia de Ace of Base para darle el twist moderno al clásico de ABBA. 

A pesar de lo divertido que me resulta escuchar este álbum, también he desarrollado puntos de crítica. A mis 12 años una de mis favoritas era Take a Chance On Me, pero hoy es la que menos me gusta, porque se siente demasiado forzada a sonar a ese euro-dance de la época. Algo similar pasa con S.O.S. que al buscar darle ese toque moderno de la época, pierde completamente la complejidad y profundidad de la letra, al final se concentraron simplemente en armar una melodía atractiva, donde el sentimiento queda a un lado. Al estar tan atado a las tendencias de esa época, algunas de las canciones se quedaron atrapadas en el tiempo, pero sorpresivamente hay varias canciones que hoy sobresalen, como por ejemplo Dancing Queen, Super Trouper, The Name of the Game y Knowing Me, Knowing You, que justamente son aquellas que se modernizaron sin exageraciones, manteniendo ese encanto de las versiones originales.

La versión que, en una opinión personal, sobresale de todo el álbum es Gimme, Gimme, Gimme (A Man After Midnight). La melodía te atrapa instantáneamente, es de esas canciones pop que puedes reconocer fácilmente no importa de cuál generación seas, ya sea porque amas ABBA, por el musical, la película o por Hung Up de Madonna. Todas las versiones de la canción logran un impacto porque su sonido se convirtió en un ícono. La versión de A*Teens, si bien no fue el sencillo más exitoso, es la que tiene una producción que logró nivelar el misterio que envuelve la canción, la sensación de soledad y el deseo de encontrar un amor, llevada a un sonido moderno que te hace querer salir de casa a bailar. Y aunque es debatible mi siguiente comentario, la producción en la versión de A*Teens logró darle un estilo tan fuerte, que la versión más reciente realizada por Cher en su álbum Dancing Queen en el 2018, se sintió más más atada a la versión de A*Teens, que una interpretación de la versión original de ABBA.


La música de ABBA para mí se convirtió en una referencia pop, siento que sus melodías inspiraron y formaron lo que hemos vivido en la música pop por generaciones. A*Teens a pesar de no ser el grupo pop más poderoso o recordado, logró un impacto muy importante en los adolescente de esa época al llevarles la música de ABBA a sus vidas, de hecho, yo debo agradecer porque por ellos se despertó este amor por el legado que dejaron con su música.

The Abba Generation sonó de fondo mientras escribía esto, y en este último párrafo suena Our Last Summer, el frío me está matando, pero termino en una nota feliz, porque el álbum subió mi ánimo, me llenó de energía y cierra con una canción que da paz, serenidad, ganas de enamorarse de nuevo o de revivir los viejos recuerdos con un viejo amor. Es la celebración de un legado, pero también es un viaje a la adolescencia, a esa etapa de la vida cuando no existían las preocupaciones de la edad adulta y donde la música te transportaba a lugares imaginarios. Amé volver a este álbum, escribir, recordar y reírme al ritmo de algunas de estas canciones. Ustedes también deberían hacerlo, con este o con el álbum que quieran, ese que los llena de buena vibra.

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